Las mentiras de Martín

Había una vez un pueblo pequeñito, perdido entre montañas una familia, compuesta por un padre, una madre y un hijo, el hijo solo tenía ocho años. En aquel pueblo sólo se podía vivir del campo o del ganado, por lo que el padre se tenía que marchar grandes temporadas, a trabajar a la cuidad. Por lo que Martín... que así se llamaba el pequeño, tenía que encargarse de cuidar del ganado que tenían sus padres del cuál vivían.