El fuego y el agua

Había una vez en una montaña un manantial que había nacido de lo más profundo de una cueva y tintineando se deslizaba montaña a bajo entre rocas y entre árboles tratando de buscarse un cauce para poder seguir recorriendo ese largo y tortuoso camino hasta su posible destino; El mar. En una llanura un bosque verde reflejaba el verdor de esas primaveras rodeado de esas inmensas praderas llenas de flores multicolores, meciéndose con el viento que acariciaba las hojas.